Luperca, la loba capitolina

Este domingo me he puesto a diseñar un poco con el Corel, para no quedarme oxidado, y me ha dado por vectorizar la imagen de la famosa loba capitolina, la escultura romana. Según la mitología, la loba se llamaba Luperca. Cuando Amulio, usurpador del trono de Alba Longa, trató de deshacerse de todos los herederos legítimos, su sobrina, Rea Silvia, que había tenido a Rómulo y Remo de Marte, el dios de la guerra, los metió en una cesta y los lanzó al Tíber. El destino quiso que la cesta quedase varada en la ribera, cerca del monte Palatino. Allí encontró la loba a los gemelos, a los que los amamantó y crió hasta que el pastor Fáustulo dio con ellos.

Aunque se pensó, durante mucho tiempo, que se trataba de una escultura etrusca, según las últimas investigaciones se trataría de una copia realizada durante la Edad Media, hacia el siglo XI. Los niños que aparecen debajo son un añadido del Renacimiento.

Ahora tengo que pensar qué hacer con ella. Lo más seguro es que lo adapte para camisetas, con algún motivo interesante.

¿Qué opináis?

 

objetivo rescatar a napoleón

Tras la derrota de Waterloo, en 1815, y el destierro de Napoleón a la isla de Santa Elena, muchos de sus partidarios marcharon al Nuevo Mundo para huir de posibles represalias de las naciones europeas. Entre ellos sus propio hermano José, el que fuera rey de España, que hizo fortuna en Estados Unidos. No es extraño, entonces, que con el tiempo surgieran distintos planes para rescatar al emperador y conducirlo hasta América.

La isla de santa Elena era uno de los lugares más recónditos del mundo, una isla agreste en mitad del Atlántico sur, entre África y América. Los aliados habían aprendido de su error al confinar a Napoleón en la isla de Elba, en la costa italiana, como soberano de una corte en miniatura. Viendo cómo se había escapado de allí y su capacidad de recuperar el poder en Francia sin efectuar ni un solo disparo, no dudaron, tras su segunda derrota, en deportar a Bonaparte a un lugar casi inaccesible en el que estuviese prácticamente incomunicado. Así que lo establecieron en aquella isla remota, con un número reducido de sirvientes, entre importantes medidas de seguridad. Los ingleses, que tenían la soberanía de la isla, no se confiaron, y enviaron allí dos escuadrones de infantería y una pequeña flota de once buques. Hasta ellos habían llegado esos rumores de posibles intentonas de rescate. Una posibilidad que llegó a obsesionar al gobernador de la isla, Hudson Lowe, que dispuso que el emperador debía dejarse ver por los guardias ingleses al menos una vez al día, para asegurarse de que no se había escapado, y le prohibió pasear a caballo fuera de cierto perímetro, o acercase a la costa.

Napoleón en santa Elena

Napoléon Bonaparte en la Isla Santa Elena, por Franz Josef Sandmann. Imagen de dominio público

 

Como hemos visto, no eran temores infundados. Esos planes para sacar a Napoleón de su prisión y llevarlo a un exilio americano existían. Un grupo de franceses de la Luisiana francesa, por ejemplo, entre los que se contaba el propio alcalde de Nueva Orleans, Nicolas Girod, se pusieron en contacto con Dominique You, un antiguo pirata y contrabandista del Golfo, para confiarle la misión de rescate. You había sido artillero en la expedición francesa sobre Haití, y también había luchado contra los ingleses en la batalla de Nueva Orleans. El alcalde Giord había llegado a acondicionar su casa para tener a Napoleón como huésped. Sin embargo, poco antes de partir, llegó la noticia de que el emperador había fallecido el 5 de mayo de 1821.

Entre los miembros del escueto séquito de Bonaparte también se propuso algún tipo de fuga, escondiendo al emperador en una cesta de la ropa sucia, en un tonel o algún cajón. Pero Napoleón lo consideraba algo indigno de su condición. Más peregrina fue la idea que tuvieron el general Lallemand y el coronel Latapie, que habían huido de Malta, donde estaban encarcelados. Latapie proponía ocupar una isla brasileña que era usada como prisión por los portugueses, incitar a la rebelión a sus 2000 presos, y luego embarcarse desde allí para ir a rescatar a Napoleón. Pero esto no pasó de meras elucubraciones.

tom jonson

Caricatura de Tom Johnson en la portada de Scenes and Stories by a Clergyman in Debt: Written during his confinement in the debtors

Pero hubo un plan todavía más espectacular. El marqués de Montholon, un general francés que se exilió con Napoleón, escribió que un grupo de oficiales bonapartistas contrataron al capitán Tom Johnson, un contrabandista irlandés, para rescatar al emperador con un submarino. Johnson había pilotado distintas naves encubiertas para la armada británica durante las guerras napoleónicas, y él mismo tenía experiencia en fugarse de varias prisiones. Al parecer, había sido capaz de inventar una especie de submarino muy primitivo, el Etna, de unos 30 metros de eslora, seguramente con información que había conseguido sobre los prototipos del ingeniero e inventor Robert Fulton. La embarcación utilizaba las velas para navegar, pero podía plegarlas para sumergirse durante algunos instantes. La idea era acercaerse a la isla y sumergirse para burlar la vigilancia de los buques que patrullaban su perímetro. Después, con una silla unas cuerdas y unos arneses, descolgarían a Napoleón por un acantilado. Pero, cuando ya estaba todo el marcha, también les llegó la noticia de la muerte del emperador.

Fuentes

Quien viaja a Cancún y sale la zona hotelera, tiene la posibilidad de descubrir el parque Kabah, una zona natural protegida en la que se ha cuidado de mantener la selva en su estado virgen en la mayor parte de sus 41 hectáreas. En su interior, uno puede descubrir la amplia variedad de la flora autóctona. Si se anda en silencio y con cuidado, se puede avistar gran cantidad de fauna, o quizá te veas perseguido por algún coatí territorial.

En su interior, se puede vistar el Museo Casa Maya y una parcela maya tradicional, con su cabaña. Y, si uno se adentra un poco en la selva, puede encontrarse, también, con un campamento chiclero.

campamento chiclero

interior campamento chiclero

Los mayas extraían el chicle de la savia del árbol chicozapote, muy abundante en su entorno. Montaban los campamentos chicleros cuando se internaban en la selva para recolectar esta savia. Trepaban a los árboles, hacían incisiones en la corteza y dejaban que la savia fluyera hasta unos recipientes colocados en la base. En el campamento, los hombres descansaban después de la dura jornada, y también cuajaban el extracto. Después de un proceso de secado, el resultado era una goma masticable muy útil para la higiene de los dientes y la boca, que también servía para soportar mejor el hambre; el antecesor de los chicles actuales.

detalle del campamento chiclero

Si te ha interesado el tema, a continuación dejo un par de enlaces para saber más:

Las fotografías empleadas en este artículo son propias.

 

Delenda Carthago est

Variantes de diseño para fondos claros u oscuros

Pues sí, nuevo diseño histórico. Pero ahora paso del medioevo a la Roma republicana y me inspiro, para este diseño, en el AQVILA, el más importante de los signa militaria, los símbolos de las legiones. En época republicana llegaron a ser cinco (tras el puñado de paja orginal): el lobo, el águila, el minotauro, el jabalí y el caballo. Tras la reforma de Mario, en el paso del siglo II al I a.C, solo quedó la famosa águila, que se convertiría en símbolo del imperio. Y el texto latino es un guiño: “Cartago debe ser destruida”. Una cita que se me había quedado grabada desde que la leyera por primera vez en un cómic de Astérix y Obélix. Más adelante, cuando mi vida tomase el rumbo de las humanidades, cobraría su sentido. Marco Porcio Catón, conocido como Catón el Viejo o el Censor, fue un senador romano de dilatada vida militar y política, obsesionado con la destrucción de Cartago. Había participado en la segunda guerra púnica y fue el principal impulsor de la tercera guerra púnica, la que arrasaría la ciudad africana. Se hizo famosa su costumbre de acabar cualquier discurso, fuese cual fuese el tema, con la frase Ceterum censeo Carthaginem esse delendam, que quiere decir “Y además opino que Cartago debe ser destruida”.

Triste marioneta, poema visual

Con esta composición, Triste marioneta, he ganado el concurso de poesía visual Imago, que había convocado en Steemit la profesora venezolana de teoría literaria Adriana Cabrera. Ha sido toda una sorpresa, porque pensaba que no había llegado al plazo y no podría competir. Pero estaba equivocado, porque no había contado con la diferencia horaria con Venezuela.

Uso de la daga de misericordia

Ilustración del manual de esgrima de Hans Talhoffer (S. XV).MS Thott 290.2º f. 137v, Biblioteca Real de Dinamarca

La daga de misericordia o «misericordia», a secas (seguramente del francés miséricorde), fue un tipo de puñal largo de hoja estrecha que tenía un filo más punzante que cortante. Su uso se empezó a generalizar entre los caballeros a mediados del siglo XIII con el nombre, en la península Ibérica, de cuchillo misericordioso.

Tenía un uso bastante específico, que era el de rematar a los caballeros caídos, ya que su hoja, robusta y puntiaguda, podía atravesar la mayoría de cotas de malla o introducirse violentamente entre las juntas de las armaduras de placas.

Hay quien opina que debe su nombre al hecho de que se usaba para dar el golpe de gracia a los caballeros que yacían en el campo de batalla con heridas demasiado serias como para ser tratadas. Su uso era, entonces, un acto de misericordia para ahorrar sufrimiento y deshonor al adversario. Otros creen que se la bautizó con ese nombre porque obligaba a uno de los combatientes a gritar «¡Misericordia!» cuando la sentía en la garganta o cualquier otro punto vital.

Nueva selección de artículos pueblicados en Steemit. Como anuncié, solo dejo los que tratan temas afines a este blog, aquellos que os pueden resultar interesantes.

Jean Baptiste Bernadotte, artículo en Steemit Jean Baptiste Bernadotte: las extrañas vicisitudes de un rey republicano. El caso del revolucionario francés, y general de Napoleón, que se conviritió en rey de Suecia y Noruega.
Cervantes, el outsider. Soldado, viajero, emprendedor… Cervantes fue una persona que se hizo a sí misma y trató de hacerse un hueco en un mundo hostil lleno de dificultades.
¿Pares o nones? Nanorelato surgido de una propuesta que hizo un grupo de escritores en Twitter.
Criaturas fantásticas y (posiblemente) dónde encontrarlas: LA CENTÍCORA. Griatura enorme de cuernos móviles que aparece descrita en los bestiarios medievales.

Disfrutadlos. Os recuerdo que en Steemit utilizo el nombre de usuario @iaberius

 

 

Jörg Heidenberger es un programador de sistemas alemán que encontró en la fotografía una manera de evadirse de la vida cotidiana y de expresar sus inquietudes creativas.

Lo cierto es que las fotos de Heidenberger son muy llamativas. Destaca en el tratamiento del desnudo masculino, casi siempre en blanco y negro, y el uso de una luz dura y un alto contraste.

Heidenberger planifica mucho la escenografía. No tiene como objetivo conseguir una representación fiel de la realidad, su intención es, más bien, narrativa. El fotógrafo confiesa que le gusta buscar lugares abandonados, sitios donde se sienta todavía la presencia de sus antiguos habitantes, y tratar de contar las historias, las pasiones que pudieron tener lugar.

La elección de motivos y la manera de plasmarlos pueden recordar a los movimientos de vanguardia. El surrealismo es más que evidente: nos encontramos con escenas imposibles, oníricas o del inconsciente, unos usos extraños de la perspectiva, casi podríamos decir que dalinianos; incluso con personajes de traje y sombrero, a lo Magritte. No obstante, la localización fábricas, la presencia de antiguas máquinas y la importancia que le da al movimiento en algunas de sus fotografías nos acercarían más a la estética del Futurismo.

Son muy famosas los retratos (más bien autorretratos) de su serie Cube, donde juega con el gran angular y el fotomontaje para presentarnos instantáneas en las que distorsiona la perspectiva tradicional del cuerpo humano y nos presenta escorzos imposibles o extraños bustos casi escultóricos. El resultado transmite una sensación de inquietud y confusión.

Lo mejor, como siempre, es que cada uno lo descubra por sí mismo.

 

Fotografías de Heidenberger

heidenberger photograpy

Heidenberger photography

Desnudos imposibles de Heidenberger

Fuentes:

Página personal del artista

Entrevista en http://www.fotocommunity.de

Portada del libro de San Cipriano

 

«Matarás un gato negro, precisamente un sábado, al dar la primera campanada de las doce y lo enterrarás en un terreno cercano a tu casa, después de haberle metido una haba en cada ojo, otra debajo de la cola y otra en cada oído. Hecho todo esto, cubres de tierra al gato y ve a regarle todas las noches, al dar la media noche, con muy poca agua, hasta que las habas hayan brotado y estén maduras. Cuando esto suceda, corta la mata y llévatela a tu casa; pon luego las habas a secar para hacer uso de ellas cuando te pareciere. Colocada una haba en la boca, tiene la virtud de hacerte invisible y por tanto, puedes penetrar en cualquier lugar sin ser visto. Colocándotela en la palma de la mano izquierda y apretándola con el dedo del corazón, y ordenando al diablo que se te presente, éste se te presentará poniéndose incondicionalmente a tus órdenes.»

El fragmento anterior es un hechizo que se puede leer en el Libro de san Cipriano, un conocido grimorio que, aunque corría manuscrito, fue publicado por primera vez en la segunda mitad del siglo XVIII. Pues bien, resulta que es parecidísimo a uno que recogí para Daimiel, pueblo de brujas del proceso inquisitorial llevado a cabo contra Polonia Martín de la Leona. La malograda Polonia, conocida por todos como “la Forastera” (AHN Inq. Leg. 3722/126 y 137), fue una hechicera de gran renombre en esa zona de la Mancha a mediados del XVIII. Lo que se puede leer en los legajos que guarda el Archivo Histórico Nacional dice así:

havían de coger un gato negro y cortándole la cabeza, enterrarla en tierra sagrada, metiéndole en los ojos dos abas, y espolvorendo sobre el mismo sitio unos polvos de ara consagrada. Havía de ir todas las noches entre las doze y la una a regar el sitio donde estaba la cabeza, renegando allí con palabras formales y expresas de la Santísima Trinidad, Jesucristo, Maria Santísima y de los Santos, llamando al Demonio.

Con el tiempo brotarían unas hierbas, que se podrían usar para distintos menesteres, sobre todo para encontrar riquezas.

Ya expresé mi sorpresa cuando descubrí que en Cuarto Milenio trataron el caso de unas hechiceras extremeñas que realizaban una variedad muy semejante del hechizo de las habas de Polonia, con cabeza cortada de gato negro incluida. Ahora me encuentro el mismo tipo de hechizo en un grimorio, el Ciprianillo (nombre popular por el que también se conoce el libro). Si lo que expresa la Forastera en su testimonio son prácticas de hechicería popular, que se transmitían entre mujeres por tradición oral, el hechizo registrado en el Ciprianillo proviene de la tradición culta de los grimorios, de la alta magia que solo estaba al alcance de los eruditos.

Así que se nos plantea una disyuntiva: ¿Había un corpus común y extendido de hechizos de tradición oral que, compilado con el tiempo y publicado al final? ¿O hubo alguna hechicera que tuvo en algún momento acceso a alguno de estos grimorios, aprendió los sortilegios y luego los pasó de manera oral? Hay que tener en cuenta que, en esta época, la mayor parte de la población (y más una mujer pobre y rústica de pueblo) era analfabeta. Aunque también pudo darse el caso de que algún mago culto hubiera enseñado este tipo de magia a gente que luego la empleó de manera popular. Es una cuestión importante, ya que la primera posibilidad implicaría que la magia de ciertos grimorios era, en realidad, magia de carácter popular, mientras que la segunda señalaría como origen de ese tipo de magia hechiceril en un tipo de magia culta. Sea como fuere, es algo que me incita a seguir investigando sobre el tema.

¿Y vosotros qué opináis? ¿Magia culta o magia popular?

Hoy os dejo una segunda selección de artículos que he publicado en Steemit. Como anuncié en el primer post, pongo solo aquellos que tratan sobre temas afines a este blog, aquellos que os pueden resultar interesantes.

La cruz de los caballeros de Calatrava. Un poco de historia sobre los orígenes del símbolo de la orden de Calatrava, que en sus inicios fue negra y no roja.
 Fotografía de Bécquer La muerte de Gustavo A. Bécquer. El 22 de diciembre de 1864 la enfermedad podía Bécquer, y se apagaban los ojos del autor de las Rimas y las Leyendas.
 los doce reyes magos, artículo en steemit Los doce reyes magos. Hasta que aparecieron en Milán, en el siglo XII, los restos de los 3 magos de Oriente, hubo diversas tradiciones sobre su número; entre ellas, que los magos fueron doce.
 guerra de los 100 años El lunes negro: el ejército inglés contra una tormenta de granizo. Seguramente el acontecimiento más bizarro de la Guerra de los cien años.

Espero que os gusten. Os recuerdo que en Steemit utilizo el nombre de usuario @iaberius

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Gustavo A. Bécquer: La cruz del diablo

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