Arte

Loving vincent

Ya que hoy es el aniversario del nacimiento de Van Gogh, me ha entrado la curiosidad de saber cómo anda el proyecto Loving Vincent, la película de animación que estaban realizando a base de cuadros pintados al óleo. El año pasado, sus dos trailers emocionaron a gente de medio mundo, a mí entre ellos. Pero lo único que he podido saber es que sigue en proceso de producción. No me debería extrañar, dada la magnitud del proyecto: animación fotograma a fotograma…, o cuadro a cuadro, mejor dicho. Así hasta completar el largometraje que parezca un solo cuadro de Van Gogh en movimiento. Por lo menos habían subido este making off, lo suficiente para seguir manteniendo los dientes largos:

Un cuadro de Van Gogh en movimiento

La iniciativa de Loving Vincent surgió hace unos 6 años, cuando la pintora y directora polaca Dorota Kobiela concibió la idea de un cortometraje que pintaría ella misma. Quería dar vida a la obra de Van Gogh, seguir las palabras de su última carta: “Solo podemos hablar a través de nuestras pinturas”. De por sí, el holandés tiene un estilo que parece dotar de movimiento a los cuadros: las amplias pinceladas curvas de vivos colores, los sinuosos remolinos y espirales… La animación era, simplemente, dar un paso más. Pero se le fue de las manos.

Solo podemos hablar a través de nuestras pinturas. Vincent Van Gogh

Junto al director y productor Hugh Welchman, Dorota escribió un biopic basado en 800 cartas del mismo Van Gogh y en más de un centenar de sus cuadros. Un largometraje que estaría realizado exclusivamente con pinturas al óleo. Los dos tenían experiencia en la animación experimental. Unos cuantos años antes, Hugh ya había ganado con su productora un Oscar al mejor corto de animación por Pedro y el lobo. La película tiene la forma de un falso documental en el que los personajes cercanos al pintor investigan sobre los misterios de su vida y su muerte.

Loving Vincent, unas cifras abrumadoras

En los estudios de la ciudad polaca de Danzig, 125 artistas se ocupan de producir los 62.450 cuadros necesarios para el film y de dotarlos de movimiento. Para empezar, los artistas digitales tuvieron que imaginar un storyboard que uniese  los distintos cuadros del pintor, uno con otro, de una manera fluida. Mientras tanto, se llevó a cabo un proceso de selección de pintores, y a los elegidos se les impartió un breve curso para adecuar su estilo al del pintor neerlandés. Se parte de 120 obras de Van Gogh, pero se rueda con actores reales y luego se retocan los fotogramas por ordenador. Esos fotogramas son los que se entregan a los pintores para que los conviertan en cuadros al óleo que, una vez completos, digitalizan los animadores a una resolución 6k. En el estudio trabajan al menos 40 pintores a la vez que completan un cuadro en menos de una hora. El resultado será una película a 12 óleos por segundo.

pintando loving vincent

Algunos de los actores que participan en la película son Saoirse Ronan, Aidan Turner, Helen McCrory o Douglas Booth. El desarrollo fue financiado por el Instituto de Cine Polaco y los principales productores son Hugh Welchman, Sean Bobbitt y Ivan Mactaggart. La formación de los pintores fue financiada partialmente por micromecenasgo a través de Kickstarter.

Os dejo el enlace a la web oficial del proyecto y el último trailer, de paso.

Siempre que he ido al Museo del Prado, me he topado con que El jardín de las delicias, del Bosco, es la obra más difícil de admirar con tranquilidad debido a la cantidad de gente que se apelotona delante del tríptico. Supongo que la mejor manera debe de ser llegar de los primeros a la cola, justo a la hora de apertura, e ir directamente a esa sala.

Por eso hoy traigo una alternativa para aquellos que nos hemos sentido algo frustrados al salir del museo: una página web con un documental interactivo sobre una imagen en alta resolución de la obra. Pero altísima; la pintura se puede ampliar hasta niveles asombrosos. Hay que probarlo para hacerse una idea, uno puede recrearse en detalles que no se aprecian a simple vista, y sin una multitud empujando. Se tiene la opción de revisar la tabla libremente o seguir el tour interactivo con audioguía y textos que explican las distintas escenas, y que nos ayudan a comprender lo que era vivir en la Baja Edad Media y la importancia de la religión, la moral y el pecado en la vida cotidiana. Aquí está el enlace a esta maravilla.

Más cerca

Todavía más cerca

El documental se concibió como parte de los homenajes y estudios que se hicieron el año pasado en torno al pintor flamenco con motivo del V centenario de su muerte. Sus autores lo describen como un viaje audiovisual, en el que imagen, música y voz se unen para enriquecer la narración. En realidad, esta aplicación forma parte de un proyecto mayor, un “tríptico” multimedia de tres documentales sobre el autor y sus creaciones llevado a cabo por los holandeses de Pieter van Huystee Film. A esta visita interactiva hay que añadir el documental tradicional Jheronymus Bosch, Touched by the Devil, que revela nuevos descubrimientos sobre toda su obra, y un proyecto de inmersión dentro de El jardín de las delicias mediante realidad virtual, Jheronimus Bosch, the Eyes of the Owl, que parece estar todavía en proceso.

Documental El Bosco, tocado por el diablo

(Pinchad en el póster para acceder al trailer del documental)

La obra más enigmática del Bosco

El jardín de las delicias es, seguramente, la obra más conocida y atrayente de Hieronymus Bosch. Se trata de un tríptico, óleo sobre tabla, que la mayoría data en la última década del siglo XV.

Obra compleja, enigmática y llena de simbolismo, ha sido objeto de multitud de interpretaciones a lo largo de la historia, aunque parece que la teoría moralista es la de mayor peso entre los estudiosos. En el tríptico cerrado (que no se suele ver) está representada una escena de la creación del mundo. El documental interactivo nos permite cerrar “virtualmente” la obra para apreciarlo.

Imagen del tríptico cerrado

Imagen del tríptico cerrado

La obra abierta, la que se aprecia en el Prado, nos muestra tres escenas muy coloridas y repletas de construcciones y criaturas extrañas, que van aumentando su presencia de izquierda a derecha. Las tres partes tienen como denominador común el pecado. En el panel de la izquierda se representa el jardín del Edén y la presentación de Eva a Adán, antes del pecado original. Aunque predomina una sensación de placidez y sosiego, hay algunos elementos que anuncian que algo no va del todo bien. En el plano que hay más atrás, podemos vislumbrar ya a la serpiente, enrollada al árbol del bien y del mal. Y la violencia comienza a desatarse entre algunos animales.

El jardín de las delicias, tríptico abierto

Tríptico abierto

En el panel central, de una gran carga erótica, se representa ese “jardín de las delicias”, el paraíso engañoso de los vicios. Se nos muestra a través de numerosas escenas de muchachos y muchachas desnudos, manteniendo relaciones, o practicando diversos juegos eróticos, mientras se mezclan con criaturas salvajes o fantásticas. El ser humano ha perdido la gracia y ha sucumbido al pecado. Aparecen extrañas construcciones y grandes frutas que representan el carácter efímero de la felicidad o el goce de esos placeres pecaminosos. Las aves gigantes también tienen simbología sexual.

El panel derecho representa el infierno. Un infierno en el que los instrumentos musicales parecen tener una importancia especial a la hora de torturar a los pecadores. Aparece ese mundo dantesco y demoníaco en el que se castigan los distintos vicios y pecados capitales: la gula, la avaricia, la envidia, el juego, la lascivia… Si el primer panel significaba el principio, aquí tenemos el fin.

Para saber más

Visita virtual a la capilla Sixtina

No todos tenemos la oportunidad de viajar a Italia y contemplar de primera mano una de las grandes maravillas del arte universal como es la capilla Sixtina. Pero, gracias a estos recursos en red, ahora podemos realizar visitas virtuales y experimentar, al menos en una pequeña parte, la emoción de contemplar todo el conjunto de frescos, desde los trampantojos de la parte baja de las paredes hasta la impresionante bóbeda de Miguel Ángel, la pared del Juicio final, o las piezas de Perugino, Botticelli, Rosselli y demás pintores del Quattroccento que decoran las paredes.

El propio Vaticano permite, desde su web, una de estas vistas. Aunque está captada desde un solo punto central, podemos mover la cámara 360º en todos los ejes, y hacer zoom para acercarnos y admirar detalles:

Visita virtual a la capilla Sixtina – Web del Vaticano

Otro recurso interesante es el que encontramos en la página de vatican.com, una web para planificar viajes al Vaticano, donde nos ofrecen un tour virtual en 3d; es más dinámico, pero solo te mueves por la ruta establecida en la aplicación.

Tour en 3d – Vatican.com

Y, como bonus, dejo también esta interesante vídeo introductivo de la historiadora Elizabeth Lev sobre la más famosa de las capillas cristianas:

Espero que estos recursos os resulten útiles o, al menos, interesantes.

Las tentaciones de san Antonio

Las tentaciones de san Antonio, cuadro de Dalí

Las tentaciones de san Antonio es un óleo pintado por Salvador Dalí en 1946, expuesto en el Musée Royaux des Beaux-Arts de Bruselas. Se trata del único cuadro que pintó para presentarlo en un concurso. Con él se inicia la transición hacia la época misticista del autor, en la que comienza a abordar temas religiosos. Dalí hace casi una década que ha abandonado el surrealismo más auténtico y ortodoxo (en realidad ha sido expulsado del movimiento por Breton), pero conserva aún sus características externas y formales. Todavía encontramos ese mundo onírico, distorsionado, de figuras deformadas. Pero no se trata ya de pulsiones del inconsciente; lo que prima ahora es el simbolismo de los elementos, los mensajes encriptados.

La escena representa a san Antonio enfrentado a las distintas tentaciones que asedian al ser humano. Las tentaciones enfilan hacia el santo a lomos de unos animales aberrantes, un caballo y unos elefantes de patas imposibles, largas y finas, como de insecto. La ambición de gloria y triunfo (el caballo), el sexo, el oro, el poder (los elefantes); san Antonio afronta las tentaciones desnudo, desarrapado, con la única protección de una cruz. No es la primera ni la última vez que Dalí utiliza en sus cuadros esos elefantes con patas de antena, basados en la escultura del obelisco y el elefante de Bernini. Contrasta la calma del fondo, de las figuras que vagan por ese desierto infinito, con la violencia del primer plano, en el que la expresión del caballo encabritado sobre el santo provoca en el espectador una honda inquietud.

La Semana Gótica de Madrid lleva ya varias ediciones trascendiendo tiempo y espacio. En cada ocasión se va superando, con mucho, los siete día de actividades; y museos, salas, auditorios, librerías e, incluso, aulas universitaria, se van sumando como lugares para realizar los distintos eventos.

logo semana gótica de madrid¿Qué nos encontramos este año?

Quien tenga la oportunidad de acercarse, no debería dejarla pasar.

Hay parecidos razonables que te encuentras donde menos te lo esperas. Una de las cosas que me gusta hacer últimamente es buscar miniaturas que ilustran o iluminan los códices medievales. Sobre todo ahora que hay un buen corpus de obras digitalizadas por distintas bibliotecas y universidades y puedes navegar tranquilamente por estos libros centenarios sin moverte de casa. He de decir que son auténticas preciosidades, y que tocan muchos más temas que el resto de pinturas de esta época, románicas o góticas. Bueno, pues en uno de mis paseos descubrí la siguiente miniatura:

parecidos razonables entre esta miniatura y el cuadro de Fuseli

Pertenece a una copia de principios del siglo XIV del Digestum Vetus, una obra jurídica de la época del emperador Justiniano. Aunque se supone que es una representación del demonio sobre un hombre muerto, a mí lo primero que me vino a la cabeza es aquel cuadro de Fuseli, La pesadilla, del que ya hablé aquí. O, más bien, a esta versión que hizo del mismo tema el pintor danés Nicolaj Abildgaard, inspirándose en el cuadro del suizo:

nicolaj-abraham-pesadilla

Porque, además, se considera que los seres que aparecen en estos cuadros son íncubos, demonios masculinos que poseen a las mujeres; en el caso de estos cuadros, mediante sueños eróticos. Así que… ¿se trata de una coincidencia o la miniatura bebe del mismo mito?

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Sátira del suicidio romántico y Sátira del suicidio romántico por amor, dos cuadros que me impresionaban mucho cada vez que los veía en los manuales cuando tenía que estudiar la literatura del Romanticismo.

Leonardo Alenza, Sátira del suicidio romántico

Sátira del suicidio romántico

Leonardo Alenza, Sátira del suicidio romántico por amor

Sátira del suicidio romántico por amor

Aunque es uno de los artistas más importantes del Romanticismo español, Leonardo Alenza sigue siendo bastante desconocido. Introvertido, enfermizo, bohemio y pobre, este pintor tuvo, además, una muerte temprana de tuberculosis, lo que le dio cierto halo de artista maldito. Alenza fue un buen observador de la sociedad que lo rodeaba y destacó, sobre todo, en la pintura de cuadros costumbristas. Alejado del Romanticismo oficial, sabía dotar a sus cuadros de cierta ironía y humor que mostraban su peculiar visión de la realidad.

Precisamente es al movimiento romántico al que parece satirizar en estos dos cuadritos conservados en el Museo del Romanticismo. Pero no hemos de caer en un error: la personalidad de Alenza fue romántica y así fue definido en su tiempo. Con estas dos obras lo que hace, más bien, es criticar los los excesos de muchos que, sin comprender realmente este movimiento, lo llevaron al límite o se quedaron en lo meramente externo. Un Romanticismo más fingido que sentido, que ponía el acento en lo más trágico y dramático antes que en el ansia de libertad a todos los niveles, en el conflicto del yo frente al mundo en el que le ha tocado vivir.

¡Los románticos!

Estos dos cuadros los presentó Leonardo Alenza dentro de una serie de seis «caprichos» en la exposición de la Academia de San Mateo de 1839. La pareja fue conocida como «¡Los románticos». Más adelante fueron denominados como «suicidios».

En efecto, el tema de los dos cuadros es el suicidio romántico, el trágico e inevitable final al que llega el individuo cuando su «yo» exaltado choca de bruces contra la realidad. Pero aquí se trata de meras sátiras. Sí, la noche, los cielos crepusculares y los espacios son puramente románticos: el cementerio y la peña escarpada y agreste. Pero los personajes están pintados con rasgos caricaturescos. Un doble suicida que se lanza al vacío y se va a clavar un puñal al mismo tiempo, y dos amantes ancianos, de rasgos casi cadavéricos, que rozan ya lo grotesco. En ambos cuadros, los personajes están rodeados de objetos simbólicos, bodegones macabros que critican los excesos románticos, que han convertido el movimiento en una moda.

Los dos cuadros están construidos con pinceladas sueltas, rápidas y largas que los dotan de gran expresividad y refuerzan su carácter trágico. La influencia del estilo pictórico de Goya es innegable. La oscuridad envuelve ambas escenas, y en los dos casos, la composición se cimenta en el contraste entre las grandes manchas blancas centrales y los elementos que las rodean. En un caso, se resalta el patetismo de la imagen del doble suicida, que resalta con el blanco de su camisa frente a los pardos del paisaje agreste y el cielo crepuscular. En el otro, la mirada nos lleva a la anciana de aspecto fantasmagórico y mirada perdida que preside la escena, vestida de blanco como una jovencita, que hasta está peinada con tirabuzones.

Referencias
http://museoromanticismo.mcu.es/web/archivos/documentos/piezames_diciembre_2013.pdf
HISTORIA UNIVERSAL DEL ARTE, Tomo 9, Espasa Calpe, 2000

 

 Bebé con cascosiamesesbebé ojos grapadosMáscarasArtista de los siniestro y decadente

Estas aterradoras esculturas de pesadilla son obra de Axel Torvenius, un artista sueco multidisciplinar que se dedica a la pintura digital, a la ilustración, el cómic, la escultura, la fotografía, la animación y el diseño gráfico. Es el propio Torvenius al que le gusta denominar a su trabajo como arte decadente o darkart; en sus obras se mezcla el fetichismo, el horror, el erotismo, lo macabro y lo grotesco. En sus esculturas trambién pueden encontrarse otros temas como el abandono, el anticlericalismo o una sutil crítica soterrada sobre algunos cánones establecidos de nuestra sociedad. De ahí sus personajes deformes y sus “huérfanos”. También destaca su colección de máscaras, a cual más siniestra. Sigue leyendo

Deserted, por Frank Holl

Frank Holl, Deserted (the foundling), tinta y gouache

Frank Holl fue un pintor británico del siglo XIX que obtuvo gran reconocimiento en su tiempo. Los aristócratas y las diversas personalidades de su época lo contrataban como retratista (llegó a pintar retratos para la familia real), pero se había hecho famoso por todo lo contrario, por sus cuadros de contenido social en los que pintaba escenas que descubrían y aireaban las vergüenzas ocultas tras el esplendor victoriano: hambre y miseria infantil, pobreza, insalubridad… El mismo Van Gogh lo admiraba muchísimo por la fuerza de sus dibujos y pinturas, como en este que presentamos hoy en el blog.

Ninfa en el agua

Ondina, por Watherhouse

Ella era hermosa, hermosa y pálida como una estatua de alabastro. Y uno de sus rizos caía sobre sus hombros, deslizándose entre los pliegues del velo como un rayo de sol que atraviesa las nubes, y en el cerco de sus pestañas rubias brillaban sus pupilas como dos esmeraldas sujetas en una joya de oro.

Gustavo Adolfo Bécquer: Los ojos verdes
Suscríbete al blog

Y recibirás los artículos de Senderos Ocultos directamente en tu correo electrónico.

Archivos

Eres un erudito de historias secretas, una investigadora de libros polvorientos, o un saqueador de relatos...

Eres una cazadora de brujas, un arquólogo de lo grotesco o una tejedora de mitos y leyendas...

¡Bienvenidos! Habéis llegado al lugar indicado: un rincón donde se unen los senderos ocultos del arte, la música, la literatura y la historia.

«Dios ha cerrado sus oídos a cuantas plegarias se le dirigen en su presencia. En el invierno, los lobos se reúnen en manadas junto al enebro que la protege para lanzarse sobre las reses; los bandidos esperan a su sombra a los caminantes, que entierran a su pie después que los asesinan, y cuando la tempestad se desata, los rayos tuercen su camino para liarse, silbando, al asta de esa cruz y romper los sillares de su pedestal».

Gustavo A. Bécquer: La cruz del diablo