Y para hoy, un corto de terror

Corto de animación basado en el conocido relato de terror psicológico de Edgar A. Poe El corazón delator.  Dirigido por Ted Parmelee en 1953, fue nominado al Óscar al mejor cortometraje de animación.

Este corto fue rompedor en su época, lo que era normal en las producciones de la United Productions of America (UPA). La UPA surgió a mediados de los 50 de un grupo de disidentes de la Disney que se alejaban de los cánones establecidos por los grandes estudios, y que querían respetar la visión y el estilo individual de los artistas. Sus animaciones apostaban por la innovación tanto en lo temático como en lo estético, y se acercaban al arte vanguardista de las décadas anteriores o al estilo gráfico estilizado y lineal del mundo publicitario de esos años. En el caso de este corto, la práctica ausencia de color (tan solo blanco y negro y tonos ocres o amarillos) y la animación limitada y expresiva se conjuga perfectamente con esa atmósfera oscura y surrealista que refleja el descenso a la locura del protagonista.

El corazón delator (The Tell-Tale Heart en inglés) es una obra que rompió moldes, ya que en Estados Unidos se consideró la primera animación dirigida específicamente a un público “adulto”, por lo que se clasificó con una X.

Anuncio de El corazón delator

Para saber más:
El corazón delator en Filmaffiniti
Pequeñas historias del cine. Boing, Boing! UPA: La revolución de la animación moderna

 

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«Dios ha cerrado sus oídos a cuantas plegarias se le dirigen en su presencia. En el invierno, los lobos se reúnen en manadas junto al enebro que la protege para lanzarse sobre las reses; los bandidos esperan a su sombra a los caminantes, que entierran a su pie después que los asesinan, y cuando la tempestad se desata, los rayos tuercen su camino para liarse, silbando, al asta de esa cruz y romper los sillares de su pedestal».

Gustavo A. Bécquer: La cruz del diablo

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