Hace mucho, pero que mucho, mucho tiempo, que quería publicar esta entrada sobre Mélanie Delon. Desde que descubrí, hace ya unos años, un speed art suyo colgado en Youtube en el que demostraba su pericia ilustrando con el Photoshop. Investigué sobre ella, vi algunas galerías con sus ilustraciones, y recuerdo comentarle a mi padre que ella usaba el Painter, como él, para pintar digitalmente. Fue entonces cuando comencé este artículo pero, como me sucede a menudo, lo dejé aparcado. Poco después, Norma empezó a publicar álbumes con sus ilustraciones; yo quise retomar el tema, pero tuve que dejarlo otra vez y ahí se quedó, de nuevo, entre mis borradores, hasta que me he decidido a publicarlo por fin. Dicen que a la tercera va la vencida.

La niña de las mariposas

Podríamos definir a la francesa Mélanie Delon como una artista digital, totalmente autodidacta, que goza de gran prestigio desde hace bastantes años. Nació en una villa cercana a la capital, en 1980, y reside en París, ciudad que la enamoró desde el principio. Ella dice que lleva dibujando desde que tiene uso de razón, y en este aspecto contó siempre con el apoyo de sus padres. Sin embargo, afirma que nunca ha pintado. Al menos no de la manera tradicional.

Mélanie estudió Arqueología e Historia del Arte, lo que explica su amplio conocimiento de los pintores clásicos, pero confiesa que se pasó más tiempo dibujando que estudiando. Luego ingresó en una escuela de diseño en 3D para juegos. Le gustaba más dibujar que modelar las figuras o animarlas. Pero todo lo que sabe sobre color, composición, figura humana o iluminación no es fruto de un par de cursos, sino de toda una vida de trabajo, de experimentación y aprendizaje.

El 2005 fue un año clave para ella. Fue entonces cuando descubrió Photoshop. Lo hizo relativamente tarde, cuando ya tenía 25 años. En cuanto se hizo con su primera tableta digital (su querida wacom, a la que trata siempre en femenino), descubrió un mundo nuevo lleno de posibilidades. En muy poco tiempo se convirtió en una ilustradora digital experta en trabajar con Painter y Photoshop. Todo lo aprendió experimentando, sin maestros ni manuales.

A partir de ese momento se dio a conocer  a través de internet, en foros y redes sociales de artistas como Deviantart. Trabajó como ilustradora freelance para diversas publicaciones hasta que pudo dedicarse a sus propios proyectos personales y publicar sus primeras obras.

Lo peculiar de Mélanie es que su proceso de trabajo es totalmente digital, desde el primer boceto hasta la entrega del archivo listo para la imprenta. Generalmente comienza dibujando y pintando con su wacom en el programa Painter, que tiene mayor versatilidad en las pinceladas, y termina las obras con Photoshop, que le permite afinar los detalles, las luces y los efectos.

Obra

Bacchante

Bacchante, de William-Adolphe Bouguereau

Lo primero que a uno le llama la atención de las ilustraciones de Mélanie Delon es su increíble realismo -casi hiperrealismo- y su calidad formal. Luego, uno se va dando cuenta de la atmósfera especial de sus composiciones, en las que predominan escenas de corte prerrafaelista cubiertas por un velo de fantasía onírica y romanticismo. Trata los temas del amor, la soledad, la pérdida, el miedo… Casi siempre sentimientos asociados al amor. Algunas de sus obras, las más oscuras, la acercan a otras artistas de moda como Victoria Francés -por supuesto-, Cris Ortega o Linda Bergkvist.

Pero en Mélanie encontramos también ciertas reminiscencias de los pintores clásicos, algo que explicaría los estudios que cursó. Ella reconoce, por ejemplo, la influencia de Tiziano en la composición, de Turner en los fondos, o de Bouguereau en las escenas mitológicas.

Los sujetos de sus ilustraciones son, sobre todo, mujeres; mujeres rodeadas por atmósferas de ensueño. A través de ellas, Mélanie expresa sentimientos como la tristeza, la soledad, la locura… Lo más importante para la artista es lograr plasmar todas estas emociones a través de sus expresiones. Por eso trabaja con un pequeño espejo junto al ordenador y trata de contagiarse de esos sentimientos, de empatizar con sus personajes. Siempre crea una historia, un trasfondo para ellos. Sin embargo, hay veces que no logra expresar esos sentimientos y algunas de sus escenas pueden parecer un tanto forzadas, con unas figuras frías, demasiado estáticas.

Los ojos son el alma de sus creaciones. Sus personajes tratan de seducir con la mirada. También destaca el tratamiento de la piel, de su color y textura, los lunares y las pecas. En eso llama más la atención que otros artistas. Mélanie es muy perfeccionista y le gustan los detalles.

La ilustradora ha cambiado recientemente su proceso de trabajo y a veces hace algún estudio a lápiz, muy simple y rudo, pero que le sirven para hacerse una idea mental de dónde quiere llegar con la ilustración.

Mélanie dice que la inspiración para sus obras la encuentra en los libros, en el cine, la música… incluso en los videojuegos, que confiesa que la ayudan mucho a desconectar del trabajo. Cree que es muy importante mantenerse fiel a uno mismo, pintar y crear lo que a uno le gusta, no porque le vaya a gustar al público. El reconocimiento viene del trabajo, el trabajo y el trabajo.

Cuando piensa en su futuro, Mélanie confiesa que le gustaría trabajar con la industria del cine. A veces se cansa de estar todo el día sola frente al ordenador y le gustaría trabajar con un equipo de personas.

Elixir

Con Elixir 1 En el silencio (2007) y Elixir 2 Estallido de sombras (2010), Mélanie entró en el mundo editorial de la mano de Norma Editorial, una de las grandes del género. En estas obras, la autora nos cuenta básicamente una serie de historias de fantasía protagonizadas por niñas y mujeres. elixirComo indica en la introducción, las escenas de Elixir “representan un momento particular en la vida de mis personajes, un momento de soledad, de silencio, muchos de esos momentos íntimos que no están destinados a ser compartidos…”

Mélanie Delon también ha participado en la elaboración de una obra didáctica sobre pintura digital, D’artiste digital painting 2 y prepara un nuevo álbum, Opale, requiem of the night.

Un speed painting de Mélanie Delon

Fuentes consultadas

Mélanie Delon: Elixir 1: En el silencio, Norma Editorial
http://zonacg.com
http://www.melaniedelon.com
http://www.youtube.com
Entrevistas concedidas a CGARENA y ITW 2D artist.

Una respuesta a Mélanie Delon, ilustradora digital

  • Son unas imágenes maravillosas. Parece que puedes sentir y percibir el aura de estas mujeres y sentirte reflejada en ellas.
    Gracias por tus publicaciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete al blog

Y recibirás los artículos de Senderos Ocultos directamente en tu correo electrónico.

Archivos

Eres un erudito de historias secretas, una investigadora de libros polvorientos, o un saqueador de relatos...

Eres una cazadora de brujas, un arquólogo de lo grotesco o una tejedora de mitos y leyendas...

¡Bienvenidos! Habéis llegado al lugar indicado: un rincón donde se unen los senderos ocultos del arte, la música, la literatura y la historia.

«Dios ha cerrado sus oídos a cuantas plegarias se le dirigen en su presencia. En el invierno, los lobos se reúnen en manadas junto al enebro que la protege para lanzarse sobre las reses; los bandidos esperan a su sombra a los caminantes, que entierran a su pie después que los asesinan, y cuando la tempestad se desata, los rayos tuercen su camino para liarse, silbando, al asta de esa cruz y romper los sillares de su pedestal».

Gustavo A. Bécquer: La cruz del diablo

189853
visitas desde 2007

Follow me on Blogarama