Blas de Lezo

Boceto en arcilla de la escultura elegida

Así somos los españoles: uno de los mayores héroes de la historia de España, el almirante que en Cartagena de Indias se enfrentó a una armada británica más grande que la famosa Invencible y la obligó a retirarse, que con 3600 hombres (muchos de ellos indios flecheros) soportó el asedio de 32000, Blas de Lezo y Olavarrieta no tenía, hasta hace poco, ninguna estatua dedicada en España. En la capital, apenas una calle, también muy reciente.

No hace falta leyenda negra, nosotros mismos olvidamos nuestra historia; no se estudia en los colegios, y si preguntas apenas nadie sabe quién era ese Mediohombre, tuerto, manco y con pata de palo, como el más típico de los piratas, que destacó en la Guerra de Sucesión a costa de amputaciones, e hizo historia en la costa colombiana, cuando detuvo a los ingleses, ávidos de comenzar la conquista de las tierras hispanas de Ultramar. Murió poco después en la miseria, enfrentado a sus superiores y deshonrado, como tantos otros destacados españoles.

Y, por fin, Blas de Lezo tendrá estatua en Madrid

Por fin, parece que este año se le ha erigido una estatua en Cádiz y hay un proyecto bastante avanzado para levantarle un monumento en Madrid, en la plaza de Colón, junto a otro insigne navegante. Todo partiendo de una iniciativa popular. El boceto que ha sido seleccionado ha sido el del escultor Salvador Amaya y todo se está preparando tratar de inaugurar el monumento, de 7 metros de altura (3,5 la estatua) el día 12 de octubre.

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«Dios ha cerrado sus oídos a cuantas plegarias se le dirigen en su presencia. En el invierno, los lobos se reúnen en manadas junto al enebro que la protege para lanzarse sobre las reses; los bandidos esperan a su sombra a los caminantes, que entierran a su pie después que los asesinan, y cuando la tempestad se desata, los rayos tuercen su camino para liarse, silbando, al asta de esa cruz y romper los sillares de su pedestal».

Gustavo A. Bécquer: La cruz del diablo