Arcipreste de Hita

 

ogresa - serrana con el arcipreste

La ogresa portando a un viajero

Ençima de este puerto vime en rebata,
fallé una vaquerisa çerca de una mata:
preguntele, quién era respondiome la chata:
«Yo só la chata resia, que a los omes ata.
»Yo goardo el portadgo et el peage cojo,
»el que de grado me paga, non le fago enojo,
»el que non quiere pagar, priado lo despojo;
»págame, si non verás, cómo trillan rastrojo.»
detúvome el camino, como era estrecho,
una vereda estrecha, vaqueros la avían fecho,
desque me vi en coyta, arresido, mal trecho,
«Amiga», díxel’, «amidos fase el can barbecho,
»déxame pasar, amiga, darte he joyas de sierra,
»si quieres, dime quáles usan en esta tierra,
»ca, segund es la fabla, quien pregunta non yerra,
»et por Dios dame posada, que el frío me atierra.»
Respondiome la chata: «Quien pide non escoge,
»prométeme que quiera antes que me enoje,
»non temas, si m’ das algo, que la nieve mucho moje
»conséjote que te avengas antes que te despoje.»
Como dise la vieja quando bebe su madeja;
«Comadre, quien más non puede amidos morir se dexa.»
Yo desque me vi con miedo, con frío e con quexa
mandele pancha con broncha e con çorrón de coneja,
echome a su pescueso por las buenas respuestas,
et a mí non me pesó, porque me llevó a cuestas:
escusome de pasar los arroyos et las cuestas,
fis’ de lo que y pasó las copras de yuso puestas.

Fragmento del Libro de buen amor, de Juan Ruíz, el Arcipreste de Hita

 

Ilustración a la acuarela de Juan Gallego, que se inserta dentro de una galería que versa sobre seres mágicos, legendarios o míticos de la Mancha (o Castilla-La Mancha). Algunos estarán sacados de cuentos o leyendas populares, otros quizá sean inventados, aunque siempre se basen en algún aspecto de estas comarcas. No olvidemos que el propio Cervantes creó para don Quijote todo un pasaje mágico y con sus propias leyendas sobre el Guadiana y las lagunas de Ruidera.

¿Ogresa o serrana?

¿Por qué no las dos cosas? ¿No podrían ser las famosas serranas que asaltan al Arcipreste, esas mujeres enormes y monstruosas, ávidas de dinero y de sexo, ogresas que cuidaban los puertos de montaña y asaltaban a los caminantes? Podrían apostarse no solo en Guadarrama, sino en los Montes de Toledo, o la Serranía de Cuenca, por ejemplo.

Estas ilustraciones seguramente formará parte de un proyecto más ambicioso que queremos preparar desde Naturaletra. A ver si pronto puedo seguir poniendo algún otro ejemplo por el blog.

 

Suscríbete al blog

Y recibirás los artículos de Senderos Ocultos directamente en tu correo electrónico.

Archivos

Eres un erudito de historias secretas, una investigadora de libros polvorientos, o un saqueador de relatos...

Eres una cazadora de brujas, un arquólogo de lo grotesco o una tejedora de mitos y leyendas...

¡Bienvenidos! Habéis llegado al lugar indicado: un rincón donde se unen los senderos ocultos del arte, la música, la literatura y la historia.

«Dios ha cerrado sus oídos a cuantas plegarias se le dirigen en su presencia. En el invierno, los lobos se reúnen en manadas junto al enebro que la protege para lanzarse sobre las reses; los bandidos esperan a su sombra a los caminantes, que entierran a su pie después que los asesinan, y cuando la tempestad se desata, los rayos tuercen su camino para liarse, silbando, al asta de esa cruz y romper los sillares de su pedestal».

Gustavo A. Bécquer: La cruz del diablo

187156
visitas desde 2007

Follow me on Blogarama