Haloween

Acecha los sueños y, cuando encuentra una víctima, atravesará las ventanas para llegar hasta ella. El Coconut, salido de la mente, a veces distorsionada, del acuarelista Juan Gallego. Pertenece a una galería que estamos preparando de personajes “extraños”.

Juan Gallego, el Coconut – acuarela y aeroógrafo sobre papel
calabaza de halloween

Se trata de un documental que han emitido hoy en el Canal de Historia y que mañana vuelven a repetir (supongo que más adelante lo seguirán poniendo cada cierto tiempo).

La verdadera historia de Halloween

Sinopsis

Halloween nació hace siglos como una fiesta pagana que honraba a los muertos. Alertaba sobre la existencia de un mundo de espíritus y fantasmas. En la actualidad es un día para saltarse las normas, derribar barreras y disfrazarse. Pero las costumbres en Halloween tienen raíces antiguas: ya en la Edad Media la gente iba de puerta en puerta y solicitaba regalos en la noche del 31 de octubre. Durante la Gran Depresión, Halloween se convirtió en una fiesta tan violenta y destructiva que las autoridades tuvieron que intervenir para prevenir el vandalismo a gran escala que se producía en las ciudades de todo el país. Hoy día el ritual de “truco o trato” genera 2.000 millones de dólares (unos 1.443 millones de euros) en venta de dulces cada año. Pero no importa cuántas calabazas se tallen o cuántos niños griten “truco o trato”, Halloween vive por y para los “sustos”. Y es que, dos mil años después, nos sigue gustando que nos provoquen miedo la noche del 31 de octubre.
Linternas de Halloween

Fotografía de Daniel Schweinert

Leo en una noticia que varios grupos católicos han organizado en Italia una “Noche de los Santos y los Misterios”. Su intención es competir con Halloween, y pretenden hacerlo mediante la organización de cantos y espectáculos callejeros. Quieren evitar que los niños y jóvenes salgan disfrazados de monstruos, brujas y fantasmas y que tan sólo invoquen al “único espíritu que no da miedo”, en referencia a Jesús.

Más que el hecho de que una fiesta de origen pagano esté teniendo tanto éxito a nivel mundial, lo que la Iglesia no soporta es que le haga competencia directa a una de sus festividades propia, la de Todos los Santos. De ahí ese empeño en sepultar una fiesta ancestral muy anterior al cristianismo.

Yo creo que ya no puede considerarse Halloween como una fiesta pagana, se ha convertido en una festividad comercial más. La fuerza expansiva de la cultura de Estados Unidos ha hecho que esta noche se haya popularizado en todo el mundo. Tal y como la conocemos hoy en día está muy lejos de la celebración que le dio origen, la fiesta celta del Samhain.

El Samhain era una festividad pagana del sol que marcaba el fin del verano y de las cosechas y la llegada de los días de frío y de oscuridad. Para los antiguos en aquella noche el dios de la muerte permitía a los muertos volver a la tierra, creando un ambiente de muerte y terror. La separación entre los vivos y los muertos se disolvía y se hacía posible la comunicación entre unos y otros. Alguna reminiscencia puede quedar todavía hoy de estas creencias en la tradición de disfrazarse de seres de la oscuridad.

Por mucho que la Iglesia trató de luchar contra esta festividad, no logró erradicarla. La creación de la fiesta de Todos los Santos entra dentro de los métodos que empleó la Iglesia a la hora de luchar contra el paganismo. Se trataba de suplantar los ídolos y festivales paganos por imágenes y festividades cristianas. Y eso es precisamente lo que me parece que pretenden con la iniciativa de este año. Intentar algo así a estas alturas me parece realmente patético.

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«Dios ha cerrado sus oídos a cuantas plegarias se le dirigen en su presencia. En el invierno, los lobos se reúnen en manadas junto al enebro que la protege para lanzarse sobre las reses; los bandidos esperan a su sombra a los caminantes, que entierran a su pie después que los asesinan, y cuando la tempestad se desata, los rayos tuercen su camino para liarse, silbando, al asta de esa cruz y romper los sillares de su pedestal».

Gustavo A. Bécquer: La cruz del diablo

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