Monstruos

Las tentaciones de san Antonio

Las tentaciones de san Antonio, cuadro de Dalí

Las tentaciones de san Antonio es un óleo pintado por Salvador Dalí en 1946, expuesto en el Musée Royaux des Beaux-Arts de Bruselas. Se trata del único cuadro que pintó para presentarlo en un concurso. Con él se inicia la transición hacia la época misticista del autor, en la que comienza a abordar temas religiosos. Dalí hace casi una década que ha abandonado el surrealismo más auténtico y ortodoxo (en realidad ha sido expulsado del movimiento por Breton), pero conserva aún sus características externas y formales. Todavía encontramos ese mundo onírico, distorsionado, de figuras deformadas. Pero no se trata ya de pulsiones del inconsciente; lo que prima ahora es el simbolismo de los elementos, los mensajes encriptados.

La escena representa a san Antonio enfrentado a las distintas tentaciones que asedian al ser humano. Las tentaciones enfilan hacia el santo a lomos de unos animales aberrantes, un caballo y unos elefantes de patas imposibles, largas y finas, como de insecto. La ambición de gloria y triunfo (el caballo), el sexo, el oro, el poder (los elefantes); san Antonio afronta las tentaciones desnudo, desarrapado, con la única protección de una cruz. No es la primera ni la última vez que Dalí utiliza en sus cuadros esos elefantes con patas de antena, basados en la escultura del obelisco y el elefante de Bernini. Contrasta la calma del fondo, de las figuras que vagan por ese desierto infinito, con la violencia del primer plano, en el que la expresión del caballo encabritado sobre el santo provoca en el espectador una honda inquietud.

duende coco secuestrando un bebé

Duende robaniños, acuarela de Juan Gallego

Este duende robaniños es otra de esas ilustraciones del daimieleño Juan Gallego que se basan en la mitología popular. Porque, ¿quién no recuerda ese coco de nuestra niñez, ese personaje asustaniños que amenazaba con llevársenos si no nos acostábamos a la hora? De todas esas nanas, y poemas, de las historias de cocos, sacamantecas y hombres del saco; de todas estas fuentes bebe esta ilustración que nos introduce en una noche cerrada sobre los páramos manchegos por donde pulula un siniestro personaje. La técnica utilizada por el ilustrador es la acuarela, retocada posteriormente de manera digital. Forma parte de la misma galería de seres mágicos y de leyenda, como la ogresa.

Duerme, niño, duerme, / duerme, que viene el coco, / y se lleva a los niños / que duermen poco.

 

 

ogresa - serrana con el arcipreste

La ogresa portando a un viajero

Ençima de este puerto vime en rebata,
fallé una vaquerisa çerca de una mata:
preguntele, quién era respondiome la chata:
«Yo só la chata resia, que a los omes ata.
»Yo goardo el portadgo et el peage cojo,
»el que de grado me paga, non le fago enojo,
»el que non quiere pagar, priado lo despojo;
»págame, si non verás, cómo trillan rastrojo.»
detúvome el camino, como era estrecho,
una vereda estrecha, vaqueros la avían fecho,
desque me vi en coyta, arresido, mal trecho,
«Amiga», díxel’, «amidos fase el can barbecho,
»déxame pasar, amiga, darte he joyas de sierra,
»si quieres, dime quáles usan en esta tierra,
»ca, segund es la fabla, quien pregunta non yerra,
»et por Dios dame posada, que el frío me atierra.»
Respondiome la chata: «Quien pide non escoge,
»prométeme que quiera antes que me enoje,
»non temas, si m’ das algo, que la nieve mucho moje
»conséjote que te avengas antes que te despoje.»
Como dise la vieja quando bebe su madeja;
«Comadre, quien más non puede amidos morir se dexa.»
Yo desque me vi con miedo, con frío e con quexa
mandele pancha con broncha e con çorrón de coneja,
echome a su pescueso por las buenas respuestas,
et a mí non me pesó, porque me llevó a cuestas:
escusome de pasar los arroyos et las cuestas,
fis’ de lo que y pasó las copras de yuso puestas.

Fragmento del Libro de buen amor, de Juan Ruíz, el Arcipreste de Hita

 

Ilustración a la acuarela de Juan Gallego, que se inserta dentro de una galería que versa sobre seres mágicos, legendarios o míticos de la Mancha (o Castilla-La Mancha). Algunos estarán sacados de cuentos o leyendas populares, otros quizá sean inventados, aunque siempre se basen en algún aspecto de estas comarcas. No olvidemos que el propio Cervantes creó para don Quijote todo un pasaje mágico y con sus propias leyendas sobre el Guadiana y las lagunas de Ruidera.

¿Ogresa o serrana?

¿Por qué no las dos cosas? ¿No podrían ser las famosas serranas que asaltan al Arcipreste, esas mujeres enormes y monstruosas, ávidas de dinero y de sexo, ogresas que cuidaban los puertos de montaña y asaltaban a los caminantes? Podrían apostarse no solo en Guadarrama, sino en los Montes de Toledo, o la Serranía de Cuenca, por ejemplo.

Estas ilustraciones seguramente formará parte de un proyecto más ambicioso que queremos preparar desde Naturaletra. A ver si pronto puedo seguir poniendo algún otro ejemplo por el blog.

 

 Bebé con cascosiamesesbebé ojos grapadosMáscarasArtista de los siniestro y decadente

Estas aterradoras esculturas de pesadilla son obra de Axel Torvenius, un artista sueco multidisciplinar que se dedica a la pintura digital, a la ilustración, el cómic, la escultura, la fotografía, la animación y el diseño gráfico. Es el propio Torvenius al que le gusta denominar a su trabajo como arte decadente o darkart; en sus obras se mezcla el fetichismo, el horror, el erotismo, lo macabro y lo grotesco. En sus esculturas trambién pueden encontrarse otros temas como el abandono, el anticlericalismo o una sutil crítica soterrada sobre algunos cánones establecidos de nuestra sociedad. De ahí sus personajes deformes y sus “huérfanos”. También destaca su colección de máscaras, a cual más siniestra. Sigue leyendo

Acecha los sueños y, cuando encuentra una víctima, atravesará las ventanas para llegar hasta ella. El Coconut, salido de la mente, a veces distorsionada, del acuarelista Juan Gallego. Pertenece a una galería que estamos preparando de personajes “extraños”.

Juan Gallego, el Coconut – acuarela y aeroógrafo sobre papel

Travis Louie es un original artista neoyorquino famoso por sus retratos fantásticos de monstruos y personajes deformados que posan ante el espectador como si estuviesen ante una cámara. Efectivamente, sus acrílicos monocromáticos comienzan como cuidados y detallados dibujos a grafito y terminan pareciendo viejos daguerrotipos de la época victoriana, donde se mezclan lo real y lo irreal en una amalgama surrealista.

Pueden reconocerse las fuentes de la cultura popular de las que el autor reconoce haber bebido: las ferias de rarezas, los comics de monstruos y superhéroes o las películas de ciencia ficción y terror de los años cincuenta y sesenta. Lo mejor es que Travis suele acompañar cada obra de un pequeño texto explicativo, “biográfico”, a modo de diario.

Su página personal la dejo enlazada aquí.
Y aquí, su blog, donde se pueden encontrar muchas más muestras de su arte.

ars malefica

Esta vez lo que traigo es el book trailer de un libro de rol. Ars Malefica es un suplemento para la nueva edición, la tercera, del ya clásico juego Aquelarre de Ricard Ibáñez. El trailer es una auténtica preciosidad, basado en las ilustraciones de Jaime García Mendoza para el libro, que imitan las iluminaciones de los códices medievales, aunque de una manera algo siniestra, acorde con el espíritu del juego. Me gusta, me gusta. Como siempre, un trabajo de altísima calidad tanto en el contenido como en el continente.

 

El compositor ruso Modest Músorgski compuso este poema sinfónico 1867, aunque fue orquestado más tarde por Rimsky-Korsakov. La pieza está basada en diversas leyendas del folclore ruso sobre brujas y aquelarres, que llegaron a Músorgski a través de un cuento de Nikolai Gógol. Es mundialmente conocida esta versión de la película Fantasía de Disney, en la que, con la llegada del anochecer, la cima de la montaña se transforma en el gran demonio Chernabog, que utiliza sus poderes infernales para invocar fantasmas, diablos y brujas que bailan en loco aquelarre hasta que las campanas que anteceden al amanecer obligan al gran demonio a retirarse.

Michael Hussar es un artista californiano de cierto éxito que se formó en el Art Center College of Dasign de Pasadena, con maestros como los pintores Richard Bunkall, Harmon Dwight, y Judy Crook, o dibujantes de la talla de Harry Carmean o Burne Hogarth.

La obra de Hussar es muy original y provocativa; sus óleos y acrílicos mezclan lo macabro, lo fantástico y lo bizarro. Su percepción de la realidad se mueve por el área gris que hay entre la verdad y la falsedad, siempre con un tono burlón, casi sarcástico, mostrando lo que hay de monstruoso en la humanidad. Lo cierto es que sus obras a veces parecen sacadas de los delirantes sueños de un psicótico.

 

 

 Michael Hussar impartió clases en el mismo Art Center de Pasadena durante muchos años y en la actualidad todavía da cursos y talleres de retrato en Europa y Estados Unidos. Sus pinturas decoran las casas de algunos famosos de Hollywood como Warren Beatty, Francis Ford Coppolla, Leonardo Di Caprio o Madonna.

Para poder admirar una galería completa de todas sus obras os podéis pasar por su página personal.

Dejo también, aquí abajo un par de vídeos en los se puede ver a Hussar en acción en un evento londinense.

 

Suscríbete al blog

Y recibirás los artículos de Senderos Ocultos directamente en tu correo electrónico.

Archivos

Eres un erudito de historias secretas, una investigadora de libros polvorientos, o un saqueador de relatos...

Eres una cazadora de brujas, un arquólogo de lo grotesco o una tejedora de mitos y leyendas...

¡Bienvenidos! Habéis llegado al lugar indicado: un rincón donde se unen los senderos ocultos del arte, la música, la literatura y la historia.

«Dios ha cerrado sus oídos a cuantas plegarias se le dirigen en su presencia. En el invierno, los lobos se reúnen en manadas junto al enebro que la protege para lanzarse sobre las reses; los bandidos esperan a su sombra a los caminantes, que entierran a su pie después que los asesinan, y cuando la tempestad se desata, los rayos tuercen su camino para liarse, silbando, al asta de esa cruz y romper los sillares de su pedestal».

Gustavo A. Bécquer: La cruz del diablo

187151
visitas desde 2007

Follow me on Blogarama