Ayer por la tarde me estuvieron entrevistando para un nuevo programa de Castilla-La Mancha Televisión que va a tratar sobre secretos y misterios de la región. Grabamos en el Museo Comarcal, y me estuvieron preguntando algunas cosas sobre las brujas de Daimiel. Para mí todo fue un poco raro; el formato del programa se parecía a las entrevistas informales del tipo de Callejeros y resultaba un tanto caótico. Había que andar grabando, cortando, repitiendo tomas… Y en algunos momentos yo debía actuar, guiarlos por el museo sin dejar de hablar, improvisando sin parar mientras trataba de no perderme. A esto hay que añadirle que ya venían con un guion lleno de ideas preconcebidas muy literarias y cinematográficas sobre las brujas y la Inquisición (lo de siempre, vamos), y me tocó ir encauzando todo hacia la realidad histórica. Al final pude hablar un poquito de Juana Ruiz, de María de Lao, Ana López “la Larga” o de Isabel Maeso, pero no sé cómo quedará el montaje final y cuánto cortarán. Tocará esperar hasta mayo, que es cuando me dijeron que emitirán el programa.

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«Dios ha cerrado sus oídos a cuantas plegarias se le dirigen en su presencia. En el invierno, los lobos se reúnen en manadas junto al enebro que la protege para lanzarse sobre las reses; los bandidos esperan a su sombra a los caminantes, que entierran a su pie después que los asesinan, y cuando la tempestad se desata, los rayos tuercen su camino para liarse, silbando, al asta de esa cruz y romper los sillares de su pedestal».

Gustavo A. Bécquer: La cruz del diablo

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